En el post del blog de hoy queremos hablaros de una de las capacidades, que aunque no se hable mucho, se requiere en casi todos los puestos de trabajo. Además, en los últimos años en algunos procesos de selección se está empezando a añadir pruebas que permitan conocer si la persona candidata en cuestión domina esa capacidad.
La comprensión lectora es la capacidad de entender y asimilar lo que leemos. Como definen Cassany, Luna y Sanz (2003), entender, recordar, analizar y emitir juicios sólidos sobre un texto. Y os preguntaréis, ¿por qué es importante esta capacidad? ¿Por qué necesitan comprobarlo las empresas?
Nuestra sociedad ha ido evolucionando de una forma trepidante gracias a la digitalización; hecho que ha provocado un cambio en nuestras formas y estilos de comunicación. La rapidez e inmediatez, así como los mensajes cortos, se han ido apoderando de casi todos los elementos de comunicación. Los anuncios en la televisión, las redes sociales, las revistas, etc., son muy visuales y con poco texto. Preferimos un video o una imagen, a un texto largo. Ya no dedicamos tiempo a leer, queremos que se nos informe de una forma rápida, directa y en un corto plazo de tiempo.
Pero aún así, en nuestro día a día tanto a nivel laboral como personal, hay circunstancias y situaciones que se requiere dedicar espacio y tiempo para leer un procedimiento, un informe, una normativa, una ley…, y aquí es donde nos vemos obligados a poner en marcha nuestra capacidad de comprensión lectora. Pero esta capacidad, se ha tenido que entrenar, y como os podéis imaginar, hemos tenido que dedicar horas (muchas!) anteriormente para poder dominarla. Ya decía Anders Ericsson que para ser expertos en algo hacen falta 10.000 horas, es decir, dedicar 8h diarias por 250 días laborales/año durante 5 años.
Entonces, ¿por qué hay empresas que están comprobando antes de contratarnos nuestra capacidad en comprensión lectora? Tal y como comentábamos antes, hoy en día dedicamos menos horas a leer. El simple hecho de dedicar menos horas a leer, a no practicar la comprensión lectora, disminuye nuestra capacidad. Por lo tanto, es probable que como consecuencia cuando nos encontremos en alguna situación en la que se requiera de una buena comprensión lectora, tengamos problemas para asimilar y entender aquello que leemos e incluso no ser conscientes de la propia dificultad del contenido del texto. Por ejemplo, se podría desarrollar algún problema de comunicación con un cliente al no haber comprendido adecuadamente una reclamación; o también podríamos llevar a cabo algún error en una tarea que se nos ha encomendado al no comprender las actuaciones a realizar o objetivos a conseguir; o también pueden surgir malos entendidos entre compañeros de diferentes áreas, alguna mala interpretación de una normativa que acabase con una infracción o multa, y muchos otros ejemplos más. Situaciones que afectarían a la productividad de la empresa, a su imagen e incluso al clima laboral.
Como bien sabréis, las empresas quieren evitar y/o prevenir posibles errores. Y la mejor forma de conseguirlo es buscar a los candidatos más excelentes, que con sus habilidades, capacidades y actitudes contribuyan a ofrecer servicios y productos de calidad. Desde ya hace muchos años, las empresas utilizan un filtro previo en los procesos de selección que les permita seleccionar al mejor talento. En concreto, el filtro para conocer el nivel de comprensión lectora consiste en una prueba tipo test o de redacción, en la que tras leer una situación expuesta con diferentes variables a tener en cuenta, se debe seleccionar o escribir la respuesta correcta.
¿Quieres ver un ejemplo? A continuación, os dejamos un enlace de una prueba para medir la comprensión lectora:
- La prueba consiste en la lectura de una situación y posteriormente, se deben responder diferentes preguntas sobre el texto expuesto, durante un tiempo limitado (por ejemplo: 4 min.). Clicar aquí.